lunes, 25 de febrero de 2019


“FESTIVAL ANDINO TARPUY RAYMI” DE LA COMUNIDAD CAMPESINA DE CUYO CHICO

Por: Antropólogo HUGO BENNY ELGUERA MANSILLA

1.       INTRODUCCIÓN

El propósito de este ensayo es sustentar la petición de reconocimiento del “Festival Andino Tarpuy Raymi” de la Comunidad Campesina de Cuyo Chico, cuya finalidad tiene la de recordar el legado de la agricultura inca. Por consiguiente, y para su mejor entendimiento indicaremos en que consiste el término “tarpuy” y el término “raymi” apoyándonos en algunos cronistas para mostrar lo importante que fueron las fiestas en el Tahuantinsuyo, posteriormente desarrollaremos muy brevemente el proceso del “tarpuy” en la comunidad campesina de Cuyo Chico, con algunos testimonios.

2.       EL “TARPUY”

El “tarpuy” es un proceso de la agricultura andina, que es la siembra de algún producto, con la finalidad de producir alimentos para el consumo y la subsistencia de los pobladores andinos, para su mejor entendimiento Margot Beyersdorff define de la siguiente manera: El tarpuy es la acción de sembrar. Sembrar, echar simiente de tubérculos en el surco. Sembrar maíz, tubérculos y leguminosas. Existen otros tipos de sembrío, como son: El maway tarpuy, es la época donde se realiza la primera siembra entre el 15 de julio y el primero de agosto que se realiza en las parcelas de la zona Queshua debido a que los terrenos se riegan por sistema hidráulico; el huch’uy tarpuy, es la pequeña siembra, realizada en terrenos de poca extensión y durante el corto periodo del maway tarpuy; el wana tarpuy, es el segundo periodo de la siembra durante el mes de agosto hasta el 15 de setiembre, que se efectúa en zonas de terreno de puna; el hatun tarpuy (qhepa tarpuy) es el tercer y último periodo de siembra en terrenos bajíos e intermedios de la comunidad, entre setiembre y noviembre, durante o al empezar la temporadas de lluvias (BEYERSDORFF: 1984).

3.       EL “RAYMI”

El “raymi” o fiesta era una actividad para demostrar el agradecimiento a las deidades por la abundancia y también para manifestar el poderío que tenía el imperio del Tahuantinsuyo, la pomposidad de las fiestas que hasta hoy la realizan los habitantes de la zona rural tanto como urbana es más para demostrar su poder económico. Pedro Cieza de León indica al respecto que Muchas fiestas tenían en el año los Ingas, en las cuales hacían grandes sacrificios conforme a la costumbre de ellos… Y esta fiesta se celebraba por fin de agosto, cuando ya ellos habían cogido sus maizales, papas, quínuas, oca y las demás semillas que siembran. Y llaman a esta fiesta, como he dicho, Hatun Layme, que en nuestra lengua quiere decir “fiesta muy solemne”, porque en ella se había de rendir gracias y loores al gran Dios Hacedor de los cielos y la tierra a quien llamaban –como muchas veces he dicho– Ticiviracocha, y al Sol y a la Luna y a los otros dioses suyos, por les haber dado buen año de cosechas para su mantenimiento (CIEZA DE LEÓN: 2005). Al respecto Martín de Murúa refuerza la idea indicando que, aún en la fiesta del raymi, en muchos lugares del Reino, la suelen celebrar encubiertamente, al tiempo de sembrar, con muchos bailes y danzas (MURÚA: 2001), en este sentido ambos cronistas nos sugieren la importancia de las fiestas durante el imperio del Tahuantinsuyo, por lo que recordarlas y rememorarlas es de suma importancia.

Desde otra perspectiva el término “Raimi o Raymi” el Inca Garcilaso de la Vega nos ilustra indicando que “Este  nombre Raimi suena tanto como Pascua o fiesta solemne. Entre cuatro fiestas  que solemnizaban  los Reyes Incas  en la ciudad  del Cuzco, que  fue otra  Roma,  la solemnísima era la que  hacían  al  Sol  por  el  mes  de junio,  que llamaban  Inti  Raimi, que  quiere decir  la Pascua  solemne del  Sol, y  absolutamente le llamaban Raimi, que significa lo mismo, y sí a otras fiestas  llamaban con este nombre era por participación de esta fiesta, a la cual pertenecía derechamente  el nombre Raimi” (GARCILASO: 2013).

4.        LA ACTIVIDAD AGRÍCOLA EN LA COMUNIDAD CAMPESINA DE CUYO CHICO

En la actualidad los pobladores de la Comunidad Campesina de Cuyo Chico se dedican muy poco a la agricultura, debido al incremento de la presencia de turistas, por lo tanto, muchos de ellos cambiaron sus actividades como a la producción o a la venta de artesanías, construcción de albergues para turistas, transporte rural, migración a la ciudad capital de Pisac para establecer un negocio para la venta de artesanía o un puesto de trabajo en el gobierno local. En este sentido, los cambios producidos por lo antes mencionado han hecho que los habitantes de Cuyo Chico, estén dejando sus prácticas agrícolas y todo el legado cultural inmaterial que acompaña a dicha actividad, como los ritos, mitos, creencias, cantos y otros. En una pequeña entrevista al presidente de la Comunidad Campesina de Cuyo Chico don Ricardo Díaz Coyori nos comenta ligeramente lo siguiente:

“En estos tiempos en la comunidad de Cuyo chico la gente ya no se dedica mucho a la agricultura,… y los que todavía trabajan en sus chacras, lo hacen con el arado de toros para eso contratan a la persona que conoce para que guíe la yunta,… ya no utilizan la chaquitaklla, ya nadie en la comunidad tienen esas herramientas, pero en las comunidades más altas todavía siguen utilizando la chaquitaklla…”. (DÍAZ COYORI, Ricardo: 19/06/17; Cuyo Chico)

En el presente acápite se muestran testimonios relacionados con la siembra, se realizaron las entrevistas a los señores Félix Choque Quispe con 74 años de edad y Fernando Tito Rayo con 82 años de edad, en las cuales cada entrevistado contaba sus recuerdos y los reforzaba con el comentario del otro, por lo que se rescató el siguiente extracto, los que indican que en su juventud ellos observaban y recuerdan que para la época de siembra y especialmente para el maíz lo primero que realizaban era el “despacho”, “alcanzo” o “hayhuaricuy”, el cual es un ritual que purifica la tierra para su mejor producción, y este lo debía de hacer un conocedor, para ello contrataban los servicios de un “paq’o” o “pampamisayoc” a lo que ellos llaman “un maestro”, este personaje no era de la comunidad, lo traían desde la ciudad de Coya, Calca, Cusco o Paucartambo.

Lo primero que realizaban era el “qarpay” o el riego para suavizar el terreno y luego seguía el “kuskiy” o la roturación del terreno con el arado utilizando la tracción de los toros, este preparado de la tierra era con la finalidad de que las primeras heladas del año pudieran eliminar a los gusanos, larvas o insectos que dañan las semillas. Después de viene el “tarpuy” o la siembra propiamente dicha, donde colocan la semilla en la tierra, después de un par de semanas aproximadamente se realiza el “pankiy” que se trata de completar los espacios donde no crecieron las semillas sembradas, después de dos meses o un poco más se realiza el “hallmay” o aporque de tierra a las raíces de las plantas jóvenes para que el sol no dañe sus raíces y pueda desarrollar con mayor vigor, después de esta etapa realizan el riego, luego viene el “haray” o la segunda lampa, o segundo aporque de la tierra a las plantas ya adultas para su resistencia y consistencia, finalmente esperan a que el maíz seque, para realizar el entroje que consiste en el “kallchay”,“kallcheo” o corte de la caña del maíz, para llevarlos al tendal amontonándolos a manera de conos, paralelamente o durante el traslado realizaban el “haychay” un canto de agradecimiento. Todo este proceso del “tarpuy” tiene un tiempo de espera o desarrollo de unos ocho meses.

Cabe señalar que este proceso del entroje se le consideraba una ceremonia que ya no lo recuerdan la mayoría de las personas, cuya intención era la de retener más tiempo la cosecha en el “taqe” (lugar donde se guarda el producto) para solucionar el hambre que puedan atravesar en la temporada del “muchuy” (hambruna), la acción de entrojar es con la finalidad de maximizar el producto y darle mejor uso (ROZAS: 1996). De esta manera, según la racionalidad andina todo gira en torno a un orden y para mantener este orden se necesita de una ceremonia, de un ritual.

El “taqe” en la comunidad campesina de Cuyo Chico ya no es utilizado, solo es recordado por las personas mayores a 40 años, muchos ya no recuerdan el significado y la medida o cálculo de los productos para poder racionarlos y lograr llegar a la otra época de cosecha.

Adicionalmente los entrevistados agregan al comentario realizado de manera individual respecto a la siembra lo siguiente:

En cuanto a la ayuda mutua o cooperación, indica: “Antes de sembrar teníamos que pedir en ayni ayuda a nuestros parientes, amigos o vecinos para que trabajen en nuestra chacra, sobre todo para el yapuy (roturación de los terrenos) en los muyu allpas (en los terrenos de rotación de cultivos). Ahora todo es jornal, ya nadie quiere hacer ayni”. (Choque Quispe, Félix: 23/06/17; Cuyo Chico)

En el tema de la alimentación las famosas meriendas siempre son un punto de atención, ya que el arte culinario y el conocimiento de los nutrientes de los productos andinos no están exentos a la actividad laboral de la siembra, donde nos describe: “Durante el trabajo al medio día se realiza la ch’aquipa (el descanso para refrigerio) donde tomábamos la chicha, hallpamos la coca y nos servían caldo, con todo eso trabajábamos hasta la tarde, allí nos traían la merienda, algunos hacían con lizas, calabaza, tarwi, quinua, tortilla de maíz, queso y arroz, otros le ponían carne de cuye, oveja o vaca”. (Tito Rayo, Fernando: 23/06/17; Cuyo Chico)

En relación a los ritos durante el proceso de la siembra y cosecha menciona: “Antes se hacía el saminchay (es el acto de descansar en media jornada laboral), con la coca para la pacha tierra, para pedirle que produzca más,… también se hacía el tinkay (acto de purificacion) cuando se terminaba de cosechar al maíz o la papa” (Tito Rayo, Fernando: 23/06/17; Cuyo Chico)

La jerarquía el orden y el respeto primaban en toda las actividades de la comunidad y eso se reflejaba en la agricultura y sobre todo en el proceso de la siembra, tal y cual como no los cuenta: “Durante el trabajo en la chacra siempre había un capitán que le llamaba el “qollana”, luego estaba su segunda el “kayhua” y el cañariy,… para el kallchay, siempre iba primero el qollana”, segundo el “kayhua” y tercero el cañariy después todos los demás, el “qollana” iniciaba el “haychay” algunos cantaban el “alabado haychay”, otros el “Chaska lucero haychay”, había varias formas de “haychay” pero ahora nos hemos olvidado” (Choque Quispe, Félix: 23/06/17; Cuyo Chico)

Como podemos observar que en el proceso de la siembra subyace un sistema de organización social, política y económica, relaciones sociales, hechos religiosos, aspectos alimenticios y toda una ideología de un pueblo. Por eso es menester, tratar de proteger este legado histórico y patrimonio cultural inmaterial.

5.       A MANERA DE CONCLUSIÓN

v  Teniendo en cuenta que en la comunidad de cuyo chico ya no realizan las actividades agrícolas con los saberes de antaño, es necesario que se incentive a la rememoración de dicha actividad partiendo de una información adecuada, para inculcar a la juventud el reconocimiento y la práctica de la agricultura ancestral.
v  El aprendizaje de los saberes ancestrales respecto a la agricultura y la puesta en práctica promoverá el fortalecimiento de la identidad y amor por la cultura andina y sobre todo de su comunidad.
v  La buena utilización de este conocimiento producirá un atractivo y atraerá al turismo, por consiguiente generará un ingreso económico directo a los pobladores de la comunidad.

6.       RECOMENDACIÓN

Se recomienda la el reconocimiento del “FESTIVAL ANDINO TARPUY RAYMI” DE LA COMUNIDAD CAMPESINA DE CUYO CHICO” porque incentiva al reconocimiento de la cultura andina, fortalecimiento de la identidad y protección del patrimonio cultural inmaterial del distrito, además que resultará ser un atractivo para los turistas nacionales y extranjeros, por consiguiente, generará fuente de ingreso económico.

7.       REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

BEYERSDORFF, Margot.
1984    Léxico Agropecuario Quechua. Centro de estudios rurales andinos. “Bartolomé de las Casas”. Cusco.

CIEZA DE LEÓN, Pedro de
2005    Crónica del Perú El Señorío de los Incas. Fundación Biblioteca Ayacucho.

GARCILASO DE LA VEGA, Inca
2013    Comentarios Reales de los Incas. Vitruvian Publishing House. Lima.

MURÚA, Martin de
2001    Historia General Del Perú. Editorial Dastin, S. L. Madrid – España.

ROZAS ÁLVAREZ, J. Washington.
1996    Un análisis metafórico del rol de la mujer y el varón en calca. En, ANDINIDAD, Etnofolklore N° 1. Instituto Nacional de Cultura, Cusco.