“FESTIVAL ANDINO TARPUY RAYMI” DE LA
COMUNIDAD CAMPESINA DE CUYO CHICO
Por: Antropólogo HUGO
BENNY ELGUERA MANSILLA
1. INTRODUCCIÓN
El propósito de este ensayo es
sustentar la petición de reconocimiento del “Festival Andino Tarpuy Raymi” de
la Comunidad Campesina de Cuyo Chico, cuya finalidad tiene la de recordar el
legado de la agricultura inca. Por consiguiente, y para su mejor entendimiento
indicaremos en que consiste el término “tarpuy” y el término “raymi”
apoyándonos en algunos cronistas para mostrar lo importante que fueron las
fiestas en el Tahuantinsuyo, posteriormente desarrollaremos muy brevemente el
proceso del “tarpuy” en la comunidad campesina de Cuyo Chico, con algunos
testimonios.
2. EL
“TARPUY”
El “tarpuy” es un proceso de la
agricultura andina, que es la siembra de algún producto, con la finalidad de
producir alimentos para el consumo y la subsistencia de los pobladores andinos,
para su mejor entendimiento Margot Beyersdorff define de la siguiente manera: El
tarpuy
es la acción de sembrar. Sembrar, echar simiente de tubérculos en el surco. Sembrar
maíz, tubérculos y leguminosas. Existen otros tipos de sembrío, como son: El maway
tarpuy, es la época donde se realiza la primera siembra entre el 15 de
julio y el primero de agosto que se realiza en las parcelas de la zona Queshua
debido a que los terrenos se riegan por sistema hidráulico; el huch’uy
tarpuy, es la pequeña siembra, realizada en terrenos de poca extensión
y durante el corto periodo del maway tarpuy; el wana tarpuy, es el
segundo periodo de la siembra durante el mes de agosto hasta el 15 de
setiembre, que se efectúa en zonas de terreno de puna; el hatun tarpuy (qhepa
tarpuy) es el tercer y último periodo de siembra en terrenos bajíos e
intermedios de la comunidad, entre setiembre y noviembre, durante o al empezar la
temporadas de lluvias (BEYERSDORFF: 1984).
3. EL
“RAYMI”
El “raymi” o fiesta era una
actividad para demostrar el agradecimiento a las deidades por la abundancia y
también para manifestar el poderío que tenía el imperio del Tahuantinsuyo, la
pomposidad de las fiestas que hasta hoy la realizan los habitantes de la zona
rural tanto como urbana es más para demostrar su poder económico. Pedro Cieza
de León indica al respecto que Muchas fiestas tenían en el año los Ingas, en
las cuales hacían grandes sacrificios conforme a la costumbre de ellos… Y esta
fiesta se celebraba por fin de agosto, cuando ya ellos habían cogido sus
maizales, papas, quínuas, oca y las demás semillas que siembran. Y llaman a
esta fiesta, como he dicho, Hatun Layme, que en nuestra lengua quiere decir
“fiesta muy solemne”, porque en ella se había de rendir gracias y loores al
gran Dios Hacedor de los cielos y la tierra a quien llamaban –como muchas veces
he dicho– Ticiviracocha, y al Sol y a la Luna y a los otros dioses suyos, por
les haber dado buen año de cosechas para su mantenimiento (CIEZA DE LEÓN: 2005).
Al respecto Martín de Murúa refuerza la idea indicando que, aún en la fiesta
del raymi, en muchos lugares del Reino, la suelen celebrar encubiertamente, al
tiempo de sembrar, con muchos bailes y danzas (MURÚA: 2001), en este sentido
ambos cronistas nos sugieren la importancia de las fiestas durante el imperio
del Tahuantinsuyo, por lo que recordarlas y rememorarlas es de suma
importancia.
Desde otra perspectiva el término “Raimi
o Raymi” el Inca Garcilaso de la Vega nos ilustra indicando que “Este nombre Raimi
suena tanto como Pascua o fiesta solemne. Entre cuatro fiestas que solemnizaban los Reyes Incas en la ciudad
del Cuzco, que fue otra Roma,
la solemnísima era la que hacían al
Sol por el
mes de junio, que llamaban
Inti Raimi, que quiere decir
la Pascua solemne del Sol, y
absolutamente le llamaban Raimi, que significa lo mismo, y sí a otras
fiestas llamaban con este nombre era por
participación de esta fiesta, a la cual pertenecía derechamente el nombre Raimi” (GARCILASO: 2013).
4. LA ACTIVIDAD AGRÍCOLA EN LA COMUNIDAD
CAMPESINA DE CUYO CHICO
En la actualidad los pobladores de
la Comunidad Campesina de Cuyo Chico se dedican muy poco a la agricultura,
debido al incremento de la presencia de turistas, por lo tanto, muchos de ellos
cambiaron sus actividades como a la producción o a la venta de artesanías,
construcción de albergues para turistas, transporte rural, migración a la
ciudad capital de Pisac para establecer un negocio para la venta de artesanía o
un puesto de trabajo en el gobierno local. En este sentido, los cambios
producidos por lo antes mencionado han hecho que los habitantes de Cuyo Chico,
estén dejando sus prácticas agrícolas y todo el legado cultural inmaterial que
acompaña a dicha actividad, como los ritos, mitos, creencias, cantos y otros. En
una pequeña entrevista al presidente de la Comunidad Campesina de Cuyo Chico
don Ricardo Díaz Coyori nos comenta ligeramente lo siguiente:
“En
estos tiempos en la comunidad de Cuyo chico la gente ya no se dedica mucho a la
agricultura,… y los que todavía trabajan en sus chacras, lo hacen con el arado
de toros para eso contratan a la persona que conoce para que guíe la yunta,… ya
no utilizan la chaquitaklla, ya nadie en la comunidad tienen esas herramientas,
pero en las comunidades más altas todavía siguen utilizando la chaquitaklla…”. (DÍAZ COYORI, Ricardo: 19/06/17;
Cuyo Chico)
En el presente acápite se muestran
testimonios relacionados con la siembra, se realizaron las entrevistas a los
señores Félix Choque Quispe con 74 años de edad y Fernando Tito Rayo con 82
años de edad, en las cuales cada entrevistado contaba sus recuerdos y los
reforzaba con el comentario del otro, por lo que se rescató el siguiente
extracto, los que indican que en su juventud ellos observaban y recuerdan que
para la época de siembra y especialmente para el maíz lo primero que realizaban
era el “despacho”, “alcanzo” o “hayhuaricuy”, el cual es un ritual que purifica
la tierra para su mejor producción, y este lo debía de hacer un conocedor, para
ello contrataban los servicios de un “paq’o” o “pampamisayoc” a lo que ellos
llaman “un maestro”, este personaje no era de la comunidad, lo traían desde la
ciudad de Coya, Calca, Cusco o Paucartambo.
Lo primero que realizaban era el “qarpay”
o el riego para suavizar el terreno y luego seguía el “kuskiy” o la roturación
del terreno con el arado utilizando la tracción de los toros, este preparado de
la tierra era con la finalidad de que las primeras heladas del año pudieran
eliminar a los gusanos, larvas o insectos que dañan las semillas. Después de
viene el “tarpuy” o la siembra propiamente dicha, donde colocan la semilla en
la tierra, después de un par de semanas aproximadamente se realiza el “pankiy”
que se trata de completar los espacios donde no crecieron las semillas
sembradas, después de dos meses o un poco más se realiza el “hallmay” o aporque
de tierra a las raíces de las plantas jóvenes para que el sol no dañe sus
raíces y pueda desarrollar con mayor vigor, después de esta etapa realizan el
riego, luego viene el “haray” o la segunda lampa, o segundo aporque de la
tierra a las plantas ya adultas para su resistencia y consistencia, finalmente
esperan a que el maíz seque, para realizar el entroje que consiste en el “kallchay”,“kallcheo”
o corte de la caña del maíz, para llevarlos al tendal amontonándolos a manera
de conos, paralelamente o durante el traslado realizaban el “haychay” un canto
de agradecimiento. Todo este proceso del “tarpuy” tiene un tiempo de espera o
desarrollo de unos ocho meses.
Cabe señalar que este proceso del
entroje se le consideraba una ceremonia que ya no lo recuerdan la mayoría de
las personas, cuya intención era la de retener más tiempo la cosecha en el
“taqe” (lugar donde se guarda el producto) para solucionar el hambre que puedan
atravesar en la temporada del “muchuy” (hambruna), la acción de entrojar es con
la finalidad de maximizar el producto y darle mejor uso (ROZAS: 1996). De esta
manera, según la racionalidad andina todo gira en torno a un orden y para
mantener este orden se necesita de una ceremonia, de un ritual.
El “taqe” en la comunidad campesina
de Cuyo Chico ya no es utilizado, solo es recordado por las personas mayores a
40 años, muchos ya no recuerdan el significado y la medida o cálculo de los
productos para poder racionarlos y lograr llegar a la otra época de cosecha.
Adicionalmente los entrevistados
agregan al comentario realizado de manera individual respecto a la siembra lo
siguiente:
En cuanto a la ayuda mutua o
cooperación, indica: “Antes de sembrar
teníamos que pedir en ayni ayuda a nuestros parientes, amigos o vecinos para
que trabajen en nuestra chacra, sobre todo para el yapuy (roturación de los
terrenos) en los muyu allpas (en los terrenos de rotación de cultivos). Ahora
todo es jornal, ya nadie quiere hacer ayni”. (Choque Quispe, Félix:
23/06/17; Cuyo Chico)
En el tema de la alimentación las
famosas meriendas siempre son un punto de atención, ya que el arte culinario y
el conocimiento de los nutrientes de los productos andinos no están exentos a
la actividad laboral de la siembra, donde nos describe: “Durante el trabajo al medio día se realiza la ch’aquipa (el descanso
para refrigerio) donde tomábamos la chicha, hallpamos la coca y nos servían
caldo, con todo eso trabajábamos hasta la tarde, allí nos traían la merienda,
algunos hacían con lizas, calabaza, tarwi, quinua, tortilla de maíz, queso y
arroz, otros le ponían carne de cuye, oveja o vaca”. (Tito Rayo, Fernando:
23/06/17; Cuyo Chico)
En relación a los ritos durante el
proceso de la siembra y cosecha menciona:
“Antes se hacía el saminchay (es el acto de descansar en media jornada
laboral), con la coca para la pacha tierra, para pedirle que produzca más,…
también se hacía el tinkay (acto de purificacion) cuando se terminaba de
cosechar al maíz o la papa” (Tito Rayo, Fernando: 23/06/17; Cuyo Chico)
La jerarquía el orden y el respeto
primaban en toda las actividades de la comunidad y eso se reflejaba en la
agricultura y sobre todo en el proceso de la siembra, tal y cual como no los
cuenta: “Durante el trabajo en la chacra
siempre había un capitán que le llamaba el “qollana”, luego estaba su segunda
el “kayhua” y el cañariy,… para el kallchay, siempre iba primero el qollana”,
segundo el “kayhua” y tercero el cañariy después todos los demás, el “qollana”
iniciaba el “haychay” algunos cantaban el “alabado haychay”, otros el “Chaska
lucero haychay”, había varias formas de “haychay” pero ahora nos hemos
olvidado” (Choque Quispe, Félix: 23/06/17; Cuyo Chico)
Como podemos observar que en el
proceso de la siembra subyace un sistema de organización social, política y
económica, relaciones sociales, hechos religiosos, aspectos alimenticios y toda
una ideología de un pueblo. Por eso es menester, tratar de proteger este legado
histórico y patrimonio cultural inmaterial.
5. A
MANERA DE CONCLUSIÓN
v
Teniendo
en cuenta que en la comunidad de cuyo chico ya no realizan las actividades
agrícolas con los saberes de antaño, es necesario que se incentive a la
rememoración de dicha actividad partiendo de una información adecuada, para
inculcar a la juventud el reconocimiento y la práctica de la agricultura
ancestral.
v
El
aprendizaje de los saberes ancestrales respecto a la agricultura y la puesta en
práctica promoverá el fortalecimiento de la identidad y amor por la cultura
andina y sobre todo de su comunidad.
v
La
buena utilización de este conocimiento producirá un atractivo y atraerá al
turismo, por consiguiente generará un ingreso económico directo a los
pobladores de la comunidad.
6. RECOMENDACIÓN
Se recomienda la el reconocimiento
del “FESTIVAL ANDINO TARPUY RAYMI” DE LA COMUNIDAD CAMPESINA DE CUYO CHICO”
porque incentiva al reconocimiento de la cultura andina, fortalecimiento de la
identidad y protección del patrimonio cultural inmaterial del distrito, además
que resultará ser un atractivo para los turistas nacionales y extranjeros, por consiguiente,
generará fuente de ingreso económico.
7. REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
BEYERSDORFF,
Margot.
1984 Léxico
Agropecuario Quechua. Centro de estudios rurales andinos. “Bartolomé de las Casas”. Cusco.
CIEZA
DE LEÓN, Pedro de
2005 Crónica
del Perú El Señorío de los Incas. Fundación Biblioteca Ayacucho.
GARCILASO
DE LA VEGA, Inca
2013 Comentarios
Reales de los Incas. Vitruvian Publishing House. Lima.
MURÚA,
Martin de
2001 Historia
General Del Perú. Editorial Dastin, S. L. Madrid – España.
ROZAS
ÁLVAREZ, J. Washington.
1996 Un
análisis metafórico del rol de la mujer y el varón en calca. En, ANDINIDAD,
Etnofolklore N° 1. Instituto Nacional de Cultura, Cusco.
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