EL
MITO COMO FORMA DE PERCEPCIÓN E INTERPRETACIÓN DE LA IMAGEN DEL TURISTA[1].
Por: HUGO BENNY ELGUERA
MANSILLA.
El presente tema expresa
un aspecto más de la percepción e interpretación de la imagen del turista, que
los mismos comuneros, para ser precisos los ancianos, adoptaron para explicar y
darle sentido a la presencia del extranjero, además, damos cuenta de que el
mito es una de las formas de explicar el origen de las cosas, dando lugar a
manifestaciones culturales para poder desenvolverse en dicho medio, por lo
tanto, el mito del inka chakarero nos mostrará una de las formas de cómo
perciben e interpretan la imagen del turista, asimismo, nos mostraran las
adaptaciones y los cambios producidos en los relatos, de acuerdo a los lugares
y procesos socioculturales.
El mito se entiende en el
lenguaje habitual como un relato de los tiempos fabulosos y heroicos, fábula,
ficción, tradición alegórica, especialmente en materia religiosa, de esa manera
el mito es concebido como un simple cuento o relato y que también se asemeja a
una leyenda, esto desde el punto de vista cotidiano. Pero, según la concepción
científico social «es una realidad extremadamente compleja, que puede abordarse
e interpretarse en perspectivas múltiples y complementarias» (Eliade 1994:
12). Es decir, que el estudio o análisis
de un mito se puede realizar desde distintos puntos de vista o teorías de las
ciencias sociales, por lo que es menester mostrar algunas perspectivas teóricas
y aproximaciones conceptuales para el presente. También vale aclarar que, «el
contenido y la forma de los mitos son, por naturaleza, distintos según las
culturas y las necesidades religiosas» (Dittmer 1960: 119). Es decir que, los
mitos varían de acuerdo a las vivencias y actividades que realizan los miembros
de una determinada cultura, también frente a los cambios sociales, por ejemplo,
la diferencia entre una sociedad andina y una sociedad amazónica sus mitos
estarán referidos a su contexto social y al proceso de cambio social que ellas
puedan tener.
APROXIMACIONES
CONCEPTUALES Y PERSPECTIVAS TEÓRICAS DEL MITO.
APROXIMACIONES
CONCEPTUALES
Según B. Malinowski, «el
mito se basa en una atmósfera mental del todo diferente» (Malinowski 1974:
120), ya que es un saber sagrado y un medio poderoso que le permite influir
moralmente a los miembros de la sociedad. Además, «el mito, tal como existe en
una comunidad salvaje, o sea, en su vívida forma primitiva, no es únicamente
una narración que se cuente, sino una realidad que se vive» (Malinowski 1974:
122). También señala que el mito es «una narración de acontecimientos que son
sobrenaturales para los indígenas, en sentido de que saben que hoy no suceden.
Al mismo tiempo creen que sucedieron entonces. La sanción social de las
narraciones de estos acontecimientos; los rastros que han dejado sobre la
superficie de la tierra; la magia en que dejaron para la posteridad parte de
sus poderes sobrenaturales; las instituciones sociales conectadas a la práctica
de esta magia, todo esto hace que, para los indígenas, el mito sea una realidad
viva, aunque ocurriera hace mucho tiempo y en un orden de cosas en que las
personas estaban dotadas de poderes sobrenaturales» (Malinowski 1973: 301). Es
decir, para Malinowski el mito es la narración de acontecimientos que
sucedieron y que en la actualidad no suceden, pero se cree fielmente que
sucedieron, narración en la que los actores fueron seres con poderes
sobrenaturales y dichos poderes sobrehumanos fueron heredados en parte a la
sociedad, por dicha razón es una realidad viva.
Desde la perspectiva
estructural de C. Levi-Strauss, «el mito se define también por un sistema
temporal, que combina las propiedades de la lengua y el habla. Un mito se
refiere siempre a acontecimientos pasados: “antes de la creación del mundo” o
“durante las primeras edades” o en todo caso “hace mucho tiempo”. Pero el valor
intrínseco atribuido al mito proviene que estos acontecimientos, que se suponen
ocurridos en un momento del tiempo, forman también una estructura permanente.
Ella se refiere simultáneamente al pasado, al presente, y al futuro»
(Levi-Strauss 1968: 189). Según Levi-Strauss, el mito es un sistema temporal de
acontecimientos pasados en un momento determinado, pero también infiere que
simultáneamente se refiere al pasado, presente y futuro, esto quiere decir, que
el mito forma parte del pasado, se manifiesta en el presente y alude al futuro
al cual se enfrentará una sociedad.
Según M. Eliade «los
mitos describen las diversas, y a veces dramáticas, irrupciones de lo sagrado
(o de lo «sobrenatural») en el mundo. Es esta irrupción de lo sagrado la que
fundamenta realmente el Mundo y la que le hace tal como es hoy día. Más aún: el
hombre es lo que es hoy, un ser mortal, sexuado y cultural, a consecuencia de
las intervenciones de los seres sobrenaturales» (Eliade 1994: 12-13). Lo que
Eliade quiere decir, es que el mito describe acontecimientos donde los personajes
son seres fantásticos y estos desencadenan escenas de júbilo o tragedia,
también muestra la intervención de lo sagrado en lo mundano, esta irrupción de
lo sagrado en lo profano es un aspecto principal, porque este es el que va a
dar origen al mundo presente, es más, enfatiza las características biológicas
del hombre.
En esta perspectiva «el
mito, cualquiera que sea su naturaleza, es siempre un precedente y un ejemplo
no sólo de las acciones («sagradas o profanas») del hombre, sino además de su
propia condición; más aún: es un precedente para las modalidades de lo real en
general» (Eliade 1974: 203). Este
postulado hace énfasis en las características sociales del hombre, donde el
mito es un precedente que refleja no sólo las acciones humanas, sino su
condición en la vida real, por consiguiente, «todo mito, cualquiera que sea su
naturaleza, enuncia un acontecimiento ocurrido in illo tempore (en el tiempo),
y por este hecho constituye un precedente ejemplar para todas las acciones y
«situaciones» venideras que repitan aquel acontecimiento» (Eliade 1974: 217).
Es cierto que el mito refleja los acontecimientos pasados en un tiempo
determinado, manifiesta las acciones y condiciones humanas en el presente, pero
también muestra acontecimientos futuros, además que todos estos acontecimientos
se repiten cual si fuera un tiempo cíclico.
Si consideramos al mito
dentro de un aspecto simbólico debemos tomar en cuenta que la cultura también
se concibe como tal, por lo tanto, Levi-Strauss indica que la cultura «puede considerarse
como un conjunto de sistemas simbólicos que tienen situados en primer término
el lenguaje» (Levi-Strauss 1971: 20), además que «el mito es un ente verbal»
(Levi-Strauss 1968: 210). De acuerdo con la definición consideramos al mito
como un sistema simbólico que se manifiesta mediante un conjunto de expresiones
verbales organizadas y secuenciadas donde refleja aspectos del pensamiento y
realidad de una determinada sociedad.
Dentro de este marco, G.
Durand refiere al mito como «un sistema dinámico de símbolos, arquetipos y
esquemas; sistema dinámico que, bajo el impulso de un esquema, tiende a
constituirse en relato» (Durand 2004: 64). Lo que quiere decir, que el mito es
un conjunto de símbolos o sistema de símbolos dinámicos entrelazados y secuenciados
que expresan determinados aspectos de la realidad, en un relato.
Como se puede observar en
las diferentes perspectivas conceptuales del mito, las propuestas coinciden en
muchos aspectos, por lo que podemos concluir que el mito es una narración de
acontecimientos pasados donde los personajes son seres fantásticos que
entrelazan lo sagrado con lo mundano, por lo que da origen al mundo y al hombre
dentro de él, por lo tanto, reflejará sus acciones y condiciones; también, el
mito es un sistema temporal de sucesos en un momento determinado en el que
simultáneamente forma parte del pasado, se manifiesta en el presente y evoca el
futuro, además, es un sistema simbólico dinámico manifestado mediante un
conjunto de expresiones verbales organizados y secuenciados en el que se
reflejan los aspectos del pensamiento y la realidad en un determinado
contexto.
PERSPECTIVAS
TEÓRICAS
Después de haber
establecido los aspectos conceptuales del mito, entramos a otro importante, el
aspecto teórico, en el que se mostrará el papel que desempeña el mito dentro de
las sociedades, en otras palabras, la cuestión es: ¿Qué función cumple el mito
en una determinada sociedad?
Según Malinowski, la
función que cumple el mito es satisfacer necesidades religiosas, anhelos
morales, sumisiones sociales e incluso requerimientos prácticos, además que es
la práctica de la fe y la sabiduría moral, en términos de Malinowski, «el mito
cumple una indispensable función: expresa, da bríos y codifica el credo,
salvaguarda y refuerza la moralidad, responde de la eficacia del ritual y
contiene reglas prácticas para la guía del hombre» (Malinowski 1974: 124).
Dicho de otro modo, el mito tiene la función de satisfacer la necesidad que
tiene el hombre de entender su origen y realidad, por tanto, satisface su
necesidad espiritual de credo por lo que el mito evoca y refuerza la tradición
y la devoción mediante la práctica del ritual, además de orientar la conducta y
la moral de los hombres.
Desde el punto de vista
de Eliade, «la función principal del mito es fijar los modelos ejemplares de
todos los ritos y de todas las acciones humanas significativas» (Eliade 1974:
197). Vale decir, el mito fija y norma los patrones de ejecución o realización
de los rituales, también las acciones y condiciones humanas.
En la perspectiva de M.
Sagrera refiere que, «el mito es, pues, la expresión cognoscitiva por
excelencia de la unidad social» (Sagrera 1967: 70). Además, que «la fuerza del
mito consiste, […] en esa polarización de la personalidad que su elasticidad
permite obtener. Los miembros de cada cultura se encuentran al mismo tiempo
impulsados y limitados por el mito, que les confiere un modo de ser especial,
una personalidad idéntica» (Sagrera 1967: 75-76). De la propuesta podemos
inferir que, el mito es un saber sagrado que permite la unidad o la integridad
entre los miembros de una sociedad, además, que les asigna u otorga una manera
singular de comportamiento, por ende, una identidad social.
En conclusión, el mito
cumple la función de satisfacer necesidades religiosas, espirituales y
sociales, por lo que fija y norma los patrones para la eficacia de los rituales
que refuerzan la tradición, orienta la conducta y moral de los hombres, además
de ser un saber sagrado que integra y unifica a los miembros de una cultura.
Relato
del mito del “inka chakarero”
Habiendo señalado las
aproximaciones conceptuales y perspectivas teóricas del mito, relataremos el
mito, que fue un testimonio recogido de Don Claudio Quispe, de 95 años de edad
aproximadamente, lo que resultó dentro de la investigación un dato importante,
no solo para la presente investigación, sino que coadyuva a demostrar la
vigencia y continuidad de los mitos en la racionalidad andina. Además, es
menester señalar que Don Claudio cuando relata el mito y se refiere al país de
España, siempre dirige la mirada y levanta el brazo señalando con su dedo
índice hacia el Este, cabe recalcar que tomó dicha actitud durante las tres
veces que relató el mito.
“El
“inca chakarero” era una persona santa y trabajadora, nuestro santo padre lo
había creado así, en los tiempos antiguos. Le había dado sabiduría para que
trabaje la “pacha tierra”, santa tierra, “santo loma”, con “chakitaklla” o
“jorana”, con eso trabajó en esos tiempos antiguos, así como lo hacen ahora. En
este lugar trabajaba este “Mallku” (divinidad), a lo que le llaman “Ruyak Waña”
o “Yurak Waña” (papa grande y dulce).
El
“inka chakarero” había recibido las tierras de Ollantaytambo, donde era la
hacienda Compone, trabajaba en los sectores de machuhuerto, ak’opato,
mat’ohuerto, pumakchupan, soktatupa, machusihuayro, sunchupanpa, rakaypata,
limakpanpa y hatunkorral, estas eran tierras de cultivo, donde se sembraban
maíz, papa, oka, lisas, añu y quinua.
También
en las tierras de Ollantaytambo había trabajado nuestro “tayta” San Isidro
labrador, él había trabajado en las tierras de “Compone”, en los andenes que
han construido los inkas. En el sector de “machuhuerta” allí es donde empezó,
trabajó amarrándole al “marcos” (toro o buey) con el yugo y la yunta, izquierda
y derecha, hasta ahora está lo que ha trabajado, ahora también amarran igual al
“marcos” con el yugo y la yunta, derecha e izquierda para trabajar el maíz,
tres clases de maíz el “parakhay”, “khori sara” y “mama sara”, ellos también
tenían sus guardianes: el magistrado, el mayordomo y el arariwa, ellos eran los
que conocían y cuidaban.
El
“inka chakarero” tenía su hermano, era el “inka español”, ambos vivían en
Pumamarka, donde todos los inkas vivían. Ellos habían construido Ollantaytambo
y Pumamarka con piedras grandes, dice que conocían una planta con el que
arreaban las piedras. No se sabe que planta es, solo ellos conocían.
El
“inka chakarero” y el “inka español” se separaron. El “inka chakarero” se quedó
aquí a trabajar sus tierras, pero, el “inka español” se fue hacia el lado de
España, por Lima, allí se fue y aprendió esas cosas que hoy los gringos saben
hacer, por eso los gringos hacen lo que quieren, avión, máquinas y todas esas
cosas.
Nuestro
padre le había dejado el poder (sabiduría) para que pueda ver y leer los libros
en España, y es de allí de donde vienen los gringos (turistas), por eso saben
leer. Nuestros ojos están viendo el libro, pero no conocemos, ni sabemos leer,
tampoco entendemos las cosas que están diciendo.
Si
el “inka chakarero” hubiera aceptado la sabiduría, esas cosas se habrían
quedado aquí, y nosotros sabríamos leer y fabricar las cosas que los gringos
hacen. Ahora que los gringos han llegado, los jóvenes ya no quieren trabajar la
tierra, la mayoría se van a trabajar al camino inka cargando las cosas de los
gringos, dicen que ganan más plata, se han vuelto ociosos, que pasará ahora”
(Claudio
Quispe, Patacancha, 2009).
Respecto al mito podemos
decir, que no es más que, otra versión del mito de “inkarri”, pero relacionado
a una realidad social actual que es la presencia del turista, también vale
mencionar la existencia de cuatro versiones anteriores con las que coincide,
primero con dos de las versiones contadas en la obra de Alejandro Ortiz
Rescaniere, segundo un relato en el trabajo de Ricardo Valderrama y Carmen
Escalante, y tercero la versión recopilada por José Canal Carhuarupay.
Las
versiones de los mitos de “Inkarri”
En esta parte relataremos
algunos fragmentos de los mitos de Inkarri recopilados en investigaciones
anteriores por A. Ortiz Rescaniere, R. Valderrama y C. Escalante, y J. Canal
Carhuarupay, de los cuales sólo mencionaremos ciertos aspectos que consideramos
importantes y coincidentes con el mito recopilado, también nos permiten
verificar el relato. Para dicho propósito en otras palabras, consideramos los
“mitemas” que creemos específicos, para compararlos con los mitemas (M) del
mito del “Inka Chakarero”.
Antes señalaremos lo siguiente:
la letra “M” será considerada como mitema, y las versiones se les nombrarán con
las letras A, B, C y D y según los mitemas existentes en las versiones se les
asignaran la numeración respectiva, todo encerrado entre paréntesis, por
ejemplo, la primera versión y el primer mitema será (A-M1) o segunda versión y
tercer mitema (B-M3).
En primer lugar, en la
obra “De Adaneva a inkarrí”, texto en el que se encuentra cinco versiones
recogidas por Alejandro Ortiz, tomamos en cuenta las versiones de “Inka, Huamanga”
y “¿Por qué no se quiere ir a la escuela?”.
En
la versión de “Inka, Huamanga” (A-M) cuenta:
(A-M1) «Inka, dicen que
vino del Cuzco. […] Tenía sus pies ensangrentados de tanto caminar. Los
pueblos, los hombres, mezclando su sangre con la tierra, aprendimos a cultivar,
tal como lo hacemos hasta hoy. […]
(A-M2) El padre Sol tuvo
otro hijo llamado Españarrí.
(A-M3) “¿Por qué mi
hermano es tan inmensamente poderoso y puede hacer de todo? A mí deben
respetarme, no a él que tiene sus pies ensangrentados. Soy más hermoso y mi
sexo es más grande”. Así dicen que habló, con odio, y las montañas temblaron.
(A-M4) Españarrí fue a
buscarlo y le dejó una carta. Cuando llegó Inkarrí encontró el mensaje, enojado
gritó: “¿Qué ave, qué animal ha manchado con sus patas este papel blanco?”»
(Ortiz 1973: 137- 139)
La
versión, “¿Por qué no se quiere ir a la escuela?” (MB) narra:
(B-M1) «Dios poderoso,
nuestro padre, recorría el mundo.
(B-M2) Tuvo dos hijos: el
Inka y Suscristus.
(B-M3) Inka nos dijo
“hablen” y aprendimos a hablar. Desde entonces enseñamos a nuestros hijos a
hablar. Inka pidió a Mama Pacha que nos diese de comer y aprendimos a cultivar
[…]
(B-M4) Como ya había
crecido Jesucristo y era joven fuerte, quiso ganarle a su hermano mayor Inka.
“¿Cómo le ganaré?” decía. A la luna le dio pena, “yo puedo ayudarte” le dijo y
le hizo caer una hoja con escrituras, Jesús dijo “con esto se va a asustar el
Inka”. En una pampa oscura le enseñó el papel, el inka se asustó de no entender
la escritura “¿Qué cosas serán estos dibujos? ¿Qué quiere mi hermano?”. Se
corrió, se fue lejos» (Ortiz 1973: 147-148)
En
la autobiografía de Gregorio Condori Mamani cuenta el mito de “Inkarrey” (MC), trabajo realizado por Ricardo Valderrama y
Carmen Escalante, relata lo siguiente.
(C-M1) «Nuestro Dios
había preguntado, caminado de pueblo en pueblo: ¿Qué trabajo quieren que les
dé? […]
(C-M2) A lo que el
Inkarrey había contestado: Nosotros no queremos ninguno de tus trabajos. Está
en nuestras manos todo trabajo si queremos trabajar. […]
Bueno, este Dios había
sido de dos caras y había ido donde el enemigo de nuestro antiguo abuelo Inka,
a España, también a caminar de pueblo en pueblo. Y les había dicho: ¿Qué
quieren? Les voy a dar trabajo. Pídanme lo que quieran […]
(C-M3) Así, pues, el
Inka, nuestro Inkarrey fue sobrado y no quiso trabajo. Pero esos Españas,
pidieron todo tipo de trabajos, “queremos nosotros”, diciendo. Por eso ellos
trabajan carros, maquinarias y ollas de fierro. Todo lo que nosotros no
hacemos. Es porque a ellos, el propio Dios les dio esos trabajos y no como
nosotros que despreciamos los dones de Dios. […]
(C-M4) Los Inkas, no
conocían papel escritura; cuando el taytacha quería darles papel, ellos
rechazaron; porque se enviaban noticias no en papeles sino en hilos de vicuña;
para malas noticias eran hilos negros; para las buenas noticias eran hilos
blancos. Estos hilos eran como libros, pero los españas no querían que
existiesen y le habían dado al Inka un papel:
- Este papel habla, diciendo
- ¿Dónde está que habla? Sonseras, quieren engañarme.
Y había votado el papel
al suelo. El Inka no entendía de Papeles. ¿Y cómo el papel iba a hablar si no
sabía leer?» (Valderrama y Escalante 1979: 41-42).
El
“Retorno de Inkarrí Siglo XXI” (MD), esta versión fue recogida por el José
Canal C., en la Comunidad Campesina de Q’ero, lo cual nos relata lo siguiente:
(D-M1) «Cuando los
españoles llegaron a Cusco, mataron y persiguieron a los inkas por su plata y
oro. Algunos huyeron a Ollantaytambo.
(D-M2) Inkari nuestro
rey, huyó hacia el Paititi, que se encuentra en la yunga o monte (la selva),
portando un k’ero (vaso ceremonial) de oro. Los inkas a pesar de que tenían
gran poder fueron derrotados por los españoles, porque estos últimos tenían otro
poder más fuerte, sabían leer y escribir. […]
(D-M3) Inkarrí, se
encuentra en el “monte”, trabajando sus tierras con camellones de oro. Se
alimenta con choclos de oro.
(D-M4) Nuestro
sufrimiento comenzó desde la llegada de los españoles. En la época del
hacendado hemos sufrido mucho, continuamos todavía sufriendo hasta ahora, […]»
(Canal 2010: 85)
La
versión de El “inca chakarero”.
(E-M1) El “inca
chakarero” era una persona santa y trabajadora, nuestro santo padre lo había
creado así, en los tiempos antiguos. Le había dado sabiduría para que trabaje
la “pacha tierra”, santa tierra, “santo loma”, con “chakitaklla”. […] El “inka
chakarero” había recibido las tierras de Ollantaytambo.
(E-M2) El “inka
chakarero” tenía su hermano, era el “inka español”.
(E-M3) El “inka
chakarero” se quedó aquí a trabajar sus tierras, pero, el “inka español” se fue
hacia el lado de España, por Lima, allí se fue y aprendió esas cosas que hoy
los gringos saben hacer, por eso los gringos hacen lo que quieren, avión,
máquinas y todas esas cosas.
(E-M4) Nuestro padre le
había dejado el poder (sabiduría) para que pueda ver y leer los libros en
España [...] Nuestros ojos están viendo el libro, pero no conocemos, ni sabemos
leer, tampoco entendemos las cosas que están diciendo.
(E-M5) Si el “inka
chakarero” hubiera aceptado la sabiduría, esas cosas se habrían quedado aquí, y
nosotros sabríamos leer y fabricar las cosas que los gringos hacen. Ahora que
los gringos han llegado, los jóvenes ya no quieren trabajar la tierra, la
mayoría se van a trabajar al camino inka cargando las cosas de los gringos,
dicen que ganan más plata, se han vuelto ociosos, que pasará ahora”.
ANÁLISIS
DEL MITO
El análisis
funcional-comparativo del mito nos dará a conocer la función que cumple dicho
relato y permitirá fundamentar la propuesta del relato con las similitudes de
los segmentos de cada mito, precisando dicha comparación con los mitos
precedentes. Para el análisis estructural del mito recurriremos a la
perspectiva de la teoría estructuralista de Levi-Strauss, especialmente
referido a la estructura del mito. Por lo que desglosaremos el mito en unidades
constitutivas o mitemas (Levi-Strauss 1968: 190-191), en este caso serán
grandes unidades constitutivas que creemos convenientes para el propósito del
presente trabajo.
ANÁLISIS
FUNCIONAL-COMPARATIVO
En la primera parte del
mito relatado (los tres primeros párrafos), refiere al inka y sus cualidades
espirituales y sociales, como un ser sagrado y divino (Mallku), su relación con
el medio que le rodea, la Madre Tierra, sobre todo es trabajador y le acompaña
su instrumento de trabajo, la chakitaklla. También refiere a la zona geográfica
en la que se ubica y es un lugar de mucha importancia histórica, Ollantaytambo
y todas sus zonas agrícolas, además que, en dicho lugar, había trabajado otro
ser divino como es San Isidro labrador y refiere a su herramienta de trabajo,
la yunta y el toro. También, señala la descendencia y relación de Inkarri y
Españarri con un ser supremo y todo poderoso, tal como lo marcan los mitemas
(A-M2) y (B-M1), también el mitema (C-M1) menciona la relación de los inkas y
españoles con la deidad.
Comparando los mitemas de
las versiones de “Inka, Huamanga” (A-M1) y “¿Por qué no se quiere ir a la
escuela?” (M-B3) de Ortiz, y la versión de el “Retorno de Inkarrí Siglo XXI”
(D-M3) de Canal, refieren específicamente al trabajo que desempeñan los
andinos, el agropecuario y esto se puede apreciar en las primeras partes del
relato. Es más, en esta parte indica la procedencia del inka, el mitema (A-M1),
dice que el inka proviene del Cuzco, el mitema (D-M1) refiere a la huida de los
Inkas, después de ser derrotados, hacia la tierra de Ollantaytambo, no da una
noción de relación geográfica, porque es el lugar donde se recogió el mito del
“Inka Chakarero”. Respecto a la huida el mitema (D-M2), nos indica también que
el inka tras la derrota se dirige hacia el “Paititi”, un lugar mítico, de la
que los comuneros del Valle Sagrado, todavía mencionan en sus conversaciones y
cuentos.
En la segunda parte
(cuarto párrafo), refiere al hermano del Inka, que es Españarrí, también indica
el lugar de su residencia, que está construida con piedras grandes, describe su
característica física como bello y poderoso, además cuenta de su saber secreto,
que es una planta que mueve las rocas. Esta parte es comparable con los mitemas
(A-M2) y (B-M2) de las versiones de Ortiz, aludiendo a los hermanos de Inkarri
en la primera a Españarrí y en la siguiente a Suscristus. Lo que concuerda con
nuestra versión que es el “Inka Español”; cabe aclarar que el mitema de la
versión de Valderrama y Escalante (C-M2), menciona a otro personaje como rival
o enemigo del inka, el “Español”, donde no menciona si es o no su hermano, pero
tiene la categoría del Inka, es decir, es poderoso y divino.
En la tercera parte
(quinto, sexto y séptimo párrafo), los nombra y muestra la separación de los
hermanos, uno que se queda en los Andes y el otro que se va hacia España, donde
el supremo le concederá el poder de la sabiduría y aprenderá cosas nuevas, en
otras palabras, la cultura y tecnología de occidente, por lo tanto, el
desconocimiento de todo esto por parte del Inka, un claro ejemplo es la
escritura y el idioma, en la que los andinos aún reflejan su rechazo.
En las otras versiones
tenemos el mitema (A-M3) donde refleja la envidia de Españarrí, el mitema
(B-M4) muestra la competencia y deseo de dominio Suscristus contra el Inka,
(C-M2) alude a la enemistad con el otro, a esto se suma el mitema (D-M1), donde
se refiere a la guerra que tuvieron entre inkas y españoles. Esto en cuanto a
la separación o enemistad entre dos personajes.
Del mito y en especial de
los mitemas considerándolos en toda su amplitud y complejidad, analizándolos
con la máxima imaginación, deseamos ampliar las ideas plasmadas en los datos
recogidos contrastando con los alcances teóricos para la comprensión del tema.
En la perspectiva de
Malinowski, podemos decir que en este caso, la función que cumple el mito es
satisfacer no una necesidad religiosa o anhelos morales, sino es un aspecto de
sumisiones sociales y sobre un requerimiento práctico de adaptación al proceso
social actual, que es la presencia del turista y con él, el mercado del turismo
que influencia en el quehacer cotidiano de los comuneros, ya que muchos de
ellos prefieren el trabajo como porteadores en el “Camino Inka” debido a
ingresos económicos más rentables, también es su forma de interpretar la
presencia de la imagen del turista. Además, en cuanto a esta nueva actividad
que realizan los comuneros les permiten tener nuevas actitudes y
comportamientos, porque los ingresos económicos que obtienen trabajando como
porteadores les confiere una posición en el estrato social de la comunidad,
dentro de un aspecto económico, por ende, el cambio de actitudes en el trato
despectivo a sus semejantes. Si vamos más allá en el análisis, lo que buscan
los adultos mayores con el relato mítico es orientar la conducta y moral de las
nuevas generaciones, como una forma de búsqueda de equilibrio frente a la nueva
presencia.
Dentro del contexto de
Eliade, la función del presente mito es fijar los modelos ejemplares de las
acciones humanas significativas, es decir, se avoca más a las actitudes y
comportamientos de los comuneros frente al nuevo fenómeno social. En este
contexto nos indica que con el relato mítico las anteriores generaciones desean
y anhelan el buen comportamiento y las buenas actitudes de las nuevas
generaciones, desean que en las acciones de los comuneros puedan conservarse
los valores heredados por ellos, al mismo tiempo que la función del mito es una
forma de interpretación de la realidad, por lo tanto, el comunero patacanchino
busca interpretar la presencia del turista mediante el relato mítico.
Desde el punto de vista
de Sagrera inferimos que el mito es esa expresión del proceso cognoscitivo de
la realidad actual en la que están viviendo los patacanchinos, sus nuevas
percepciones, comportamientos y actitudes frente a la nueva realidad existente
en su entorno les permite adaptarse al medio, el relato mítico es una forma de
interpretar ese nuevo contexto social, una forma de comprender la realidad a la
que se enfrenta, por lo tanto produce mecanismos de adaptación para
sobreponerse al cambio, en cierta forma
no se sentirán limitados a cambiar sus comportamientos y buscarán el equilibrio
para encajar en su sociedad.
APROXIMACIÓN
AL ANÁLISIS ESTRUCTURAL
Para el análisis
estructural, se consideró los mismos mitos, tratando de establecer los mitemas
que tengan la secuencialidad y los antagonismos para establecer la función
significante, lo que nos permite organizar al relato mítico en función de un
sistema de referencia temporal en un nuevo contexto. Para este proceso se
elaboró un cuadro según la propuesta de Levi-Strauss, donde se disponen cuatro
columnas verticales y cada una de ellas contiene mitemas relacionados a un
mismo mito, cuya lectura se deberá realizar de izquierda a derecha, una columna
tras otra, tratando a cada una como un todo, además que existe relaciones de
parentesco, dentro de estas existen las sobrestimadas y las subestimadas o
desvaloradas, luego sigue la contextualización de los hechos en una correlación
significativa, en esta se muestra la autoctonía del hombre y la persistencia de
la autoctonía del hombre (Levi-Strauss 1968: 194-196). La observación del
cuadro y su análisis nos dará mayores detalles (Ver Cuadro N° 01).
Lo importante es señalar en la perspectiva de Levi-Strauss que cuantas más versiones haya de un mito este es mucho más rico para su análisis, con este preámbulo pasaremos a explicar en cuadro propuesto.
La posición de los
mitemas en la primera y segunda columna reflejan claramente las relaciones de
parentesco o consanguinidad, dado que es una relación de padre e hijos. En la
primera columna existe una relación de parentesco sobreestimada, porque son
seres que dan origen a otros seres y la relación de parentesco es íntima de
padre a hijos, ya que la deidad crea a sus descendientes y estos a su vez
generan su propia razón en la existencia humana. En la segunda columna, se
observa la relación de parentesco subestimada desvalorizada, porque existe la
separación de los hermanos, uno de los hermanos se sobrepone al otro mediante
la violencia en unos casos, y en otros, por medio del conocimiento lo despoja
de su poder o autoridad. Estas relaciones, se manifiestan y acentúan mucho más
en el contexto de la correlación significativa que se encuentra en la tercera y
cuarta columna.
Ya que no es un mito de
corte europeo en la tercera y cuarta columna donde se encuentra la correlación
significativa no existe el contexto de la dicotomía de la autoctonía del hombre
y la persistencia de la autoctonía del hombre, dado que no hay una lucha del
hombre contra un ser monstruoso, es una lucha de hombres frente a hombres, como
está expresado en la tercera columna, en este sentido lo que existe es una
supremacía del español sobre el andino, a lo que llamamos la autoctonía del
invasor, por consiguiente, observando la cuarta columna enuncia el lamento, la
añoranza y esperanza de volver a un mundo equilibrado por parte del andino, en
el que un día volverá el inka a gobernar y desterrará a los españoles que hasta
ahora los oprimen, y por supuesto que continua la supremacía de la racionalidad
del español sobre el andino, o en términos generales predomina la óptica del
occidental sobre el andino, en este contexto a esta correlación significativa
la llamamos persistencia de la autoctonía del invasor, donde prima y se afirma
la supremacía del hombre occidental frente al hombre andino, en todos los sentidos.
Las permutaciones de las
oposiciones que podremos realizar de los mitos son: sagrado/profano (en el
contexto de religioso), es decir, los seres supremos dando origen a los hombres
y estos a su vez dan origen a órdenes sociales, dominantes y dominados (en el
contexto de la superposición social) a que los invasores dominaron la cultura
andina, malo/bueno (en el contexto del parentesco) ya que un hermano se
sobrepone al otro por la fuerza, conocimiento/ignorancia (en el contexto de la
escritura occidental) el desconocimiento y rechazo por la escritura, arrastrado
hasta hoy, en fin puede existir muchas permutaciones y dicotomías que nos
pueden ilustrar, el punto de vista estructural de Levi-Strauss. Dentro del
análisis básicamente encontramos estas oposiciones que reflejan un aspecto de
la teoría estructural, la dualidad opuesta entre dos aspectos específicos de la
cultura. También referimos las relaciones de los rasgos comunes existentes
entre ambos aspectos, como son las relaciones de parentesco sobreestimadas y
subestimadas, las relaciones de la autoctonía y supremacía del hombre.
Habiendo realizado un
análisis introductorio y general de los mitos presentados, lo que interesa para
los objetivos del presente trabajo, es analizar el mito del “inka chakarero” en
la que el hermano del inka es relacionado con la imagen y presencia del
extranjero, en el que se explica la diferenciación y comparación de los rasgos
fenotípicos y vestidos de ambos actores sociales, en uno, la apariencia del
andino y el otro, la apariencia del extranjero, expresado en la imagen del
turista, aquí encontramos una dicotomía y oposición que se muestra en lo
siguiente: autóctono/foráneo, lugareño/extranjero, andino/occidental.
Como consecuencia se
demuestra la diferencia cultural existente entre ellos, está bien marcado en el
conocimiento de la escritura y el desarrollo tecnológico, de parte de los
extranjeros, y el desconocimiento y rechazo de estos aspectos por parte de los
andinos. También está inmerso el temor ante lo desconocido, por esa razón
existe el rechazo frente a lo que no puede entender el andino. En esta parte,
puede apreciarse la autoctonía del hombre occidental por el conocimiento
adquirido, frente al hombre andino con conocimiento tradicional.
Es más, menciona que los
herederos de esos conocimientos son los “gringos”, personas con características
fenotípicas distintas, vale decir, el color y forma del cabello, el color de la
piel; el color y forma de los ojos; la estatura y el grosor del cuerpo, como
también el ropaje con los que visten y los objetos que portan, otro aspecto
importante es su idioma. Además, cabe recordar de alguna forma coincidente que,
con la presencia de estos personajes aparecen las maquinarias de occidente,
cuya característica principal y visible es el avance tecnológico, expresado por
las máquinas.
¡Además!
Relacionando algunos
párrafos del mito con el testimonio de Ciprián Phuturi, podemos señalar que
existe una semejanza cuando se refiere a la alimentación desproporcional entre
el comunero y turista, ya que la alimentación del extranjero es balanceada e
higiénica frente a la alimentación desigual del andino, y también en la que
subyace la sabiduría del extranjero sobreponiéndose a la del andino dado por el
Santo Padre, el cual fue rechazado por el Inka, así como señala Ciprián:
"esos españoles mestizos están pues con el milagro de nuestro padre”,
además que coincide con el mito recopilado por Valderrama y Escalante.
Este testimonio nos
indica que dicha percepción e interpretación del turista si está presente en la
memoria de los abuelos de la zona, además nos cerciora que la recopilación del
mito del “inka chakarero” tiene congruencia con lo que ocurre en dicho contexto
social.
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